Hace días que me viene rondado por la cabeza el tema de las correas para niños.

Estoy segura que nada más leer el título os habéis echado las manos a la cabeza y habéis pensado: “los niños no son perros, no se llevan con correas”

Pues lo mismo pensé yo cuando lo vi por primera vez paseando con mis niños camino al parque. Vi a un madre con una niños pequeña de unos 2 añitos con una correa que iba de su brazo al brazo de su mamá. “No puede ser más denigrante para el niño ¿cómo no lo ve la madre?” Pues no lo deben de ver las mayoría de las inglesas, por que por estas tierras es muy común llevar a los peques con una de esas correas para niños.

Hay de varias maneras. Está la que os he comentado antes o en mochila para niños unida a una correa. Y la mayoría de ellas en la descripción de producto (las podéis ver en amazon o en imaginarium) aparece como correa o arnés para la seguridad del niño o bebé.

¿Usarías con tu peque unas correas para niños?

Después de ver la descripción empezó a cambiarme un poco la forma de pensar sobre del tema.

La cosa es que sólo si tenéis niños de entre 1,5 y 3 años sabéis lo difícil y (a veces) peligroso que es tener niños andando libres en esa edad. Si los vuestros son mayores ya no cuenta, porque seguro que os ha olvidado esa terrible época.

Yo tengo una peque en esa edad. Ésa en la que quieren andar solos y y aún no tienen consciencia de los peligros y del hecho de que pueden perderse. Cada vez que le digo que me dé la mano para andar por la calle me la suelta a los cinco segundos y nos tenemos que parar y volverle a explicar que me tiene que dar la mano … total que tardamos como 50 minutos en hacer un recorrido que haríamos en 10.

Para estas edades perderse es muy fácil, un segundo de despiste y te han salido del parque apunto de cruzar la acera. Y sí, ya sé que la responsabilidad es de los adultos y que no nos podemos permitir despistarnos ni un segundo. Pero los descuidos ocurren, en mi caso hay más hermanos que también tienen que ser atendidos y en ese segundo ya se me ha despistado la peque.

imagen de www.infanity.es

Pros y contras de las correas para niños

– Como aspectos a favor pienso que si usas este tipo de correas o arneses es imposible perder al peque, sobretodo si es de esos que sale corriendo de repente en el centro comercial y tú vas detrás ‘desesperaita’.

Tienen más libertad que al ir de la mano. Así que el niño puede sentirse más independiente a la vez que está vigilado.

– Son muy cómodos en zonas abarrotadas de gente, en unas fiestas locales, en un evento, un parque de atracciones.

– Como aspectos en contra está evidentemente que lo asociamos a llevar a un perro. Y comparar como tratamos a un niño con un perro es aberrante. Pero yo estoy segura de que si no lo asociaremos a las correas de perros, tendría más aceptación.

– El niño puede sentirse atado o castigado. Da igual si está sujeto a la muñeca o con a la espalda con la mochila, si no le gusta la idea se sentirá mal de ir así por la calle.

 

En fin, yo creo que el invento como tal no está mal, aunque muchos pensarán que aunque aporte más seguridad que la mano del adulto la parte psicológica de llevar a un niño atado no le convence. y lo entiendo. Yo tengo momentos en que iría decidida a comprarla y luego me arrepiento.