En el primer post de presentación de El collar de macarrones os comenté que vivía en Inglaterra desde hace año un medio y 3 años antes estuve viviendo en Chile. Vamos, que somos una familia aventurera, como dice mi hija.

Vivir fuera de España nos ha aportado mucho como personas (un enfoque distinto de la vida) y también muchos quebraderos de cabeza. Hemos descubierto cosas nuevas de nuestros países de acogida, pero también hemos echado muchas cosas de menos.

Y es que España tiene productos de mucha fama, incluso fuera de sus fronteras, que te gustaría tener en el día a día. La comida, la ropa y el calzado son unos de los productos top.

Calzado made in Spain

Siempre que he ido a España de viaje hago un día intensivo de mis compras imprescindibles que  luego me llevo a Inglaterra en la maleta.

Uno de esos imprescindibles son los zapatos. Los zapatos españoles tienen mucho estilo, son de mucha calidad y tienen un precio razonable.

Esta vez hemos elegido los zapatos de los niños de la marca Pisamonas de la colección primavera-verano para lucirlos por tierras Inglesas. Créeme, no hay zapatos como estos por aquí.

Para empezar ya sabéis que Pisamonas, además de tener tiendas físicas en Valencia, Madrid, Sevilla y Bilbao, tienen unas de las tiendas on line más conocidas y fiables de venta de calzado.

Como sabes la talla de tus niños, sólo tienes que comprar desde casa y esperar unos días a que te llegue. Comprar así es un gustazo.

Nosotros aprovechando que salió el sol, nos fuimos de excursión a lucir nuestros zapatos nuevos (y que se murieran los demás de envidia) a la humilde mansión de William Morris, un Lord británico de 1900, fundador de Morris Motors.

Su casa es una de las joyas de National Trust. No sólo por la casa, que realmente es modesta teniendo en cuenta que el Señor Morris fue una de las personas más ricas del planeta, si no por sus preciosos jardines en los que aprovechamos para hacerles fotos a los peques con sus zapatos nuevos.

Estuvimos un buen rato en la tienda para poder decidirnos entre todos los modelos que tenían, al final mi hija mayor eligió las clásicas bailarinas de piel (las podéis comprar aquí). Ella las habría elegido rosas (como siempre) pero le convencí para elegir la platadas que pegan con muchos más colores y son un acierto seguro.

Son comodísimas y tan ideales que ye he visto en la web que tienen talla hasta la 41, así que me voy a comprar unas para mí.

Para la peque elegí unas merceditas con hebilla, un clásico del verano (las podéis comprar aquí). Las elegí porque además de ser un zapato comodísimo para los más pequeños y vestidor, ¡es lavable! Y ya sabéis que a esas edades se ensucian los zapatos rapidísimo.

Para mi hijo elegí una zapatillas de lona sin cordones con puntera (las podéis comprar aquí) que le da un toque casual. La puntera refuerza la zapatilla y os aseguro que mi niño es un “gamberrete” y todo refuerzo se agradece. Aunque no tiene cordones, tiene una banda elástica que les sujeta perfectamente el pie. Además también se pueden meter en la lavadora ¡síííí!

Y así de monísimos iban mis niños por tierras inglesas estrenando sus zapatos nuevos made in spain de Pisamonas.

¿Conoces vosotros la marca Pisamosnas? ¿habéis comprado sus zapatos on-line o habéis pasado por algunas de sus tiendas físicas? Contadnos vuestra experiencia.