Siendo yo adolescente, mi madre estudió restauración y abrió un taller junto con unas amigas donde se pasaban horas “reciclando” muebles, entonces no entendí la ilusión que sientes ante un nuevo reto.

Todavía visualizo a mi madre parando a recoger  muebles que la gente dejaba en la calle los lunes para la recogida del ayuntamiento

Eran muebles viejos, feos, y destartalados, pero recuerdo la emoción de mi madre y sus palabras; “que pena que tiren esto… ¡esto va a quedar estupendo! …¡cuantas posibilidades tiene esta mesa!”

Claro con 13 o 14 años eso te importa poco, y lo único que piensas es en quien te estará mirando, que pensarán los demás ….recuerdo las caras de todos mis hermanos y la mía, mamaaaaaaaaaaa noooooo!

Pues el otro día salía de una cena en casa de unos amigos y para mi sorpresa me encuentro al lado de mi coche (pero al lado de verdad) como puesto ahí para mí, una silla, la verdad sea dicha..la silla era un poquito fea pero  ¡Nueva! Lo primero que pasó por mi cabeza fue mi madre y aquellos maravillosos años, y como supongo que todo lo vivido en la infancia se queda en el subconsciente, pensé….

¡Que narices! Las silla está perfectamente nueva, solo necesitan un retoque….y….la metí en mi maletero…. Mamá en ese momento te entendí, perdón por las vergüenzas pasadas, tenías razón, ¡Dejar aquello en la calle era una pena….!

Dale una nueva vida a los muebles con Chalk paint

Hacía muy poco, navegando por la red había conocido una pintura maravillosa que no requiere tratamiento previo y que pinta sobre cualquier superficie. La pintura se llama chalk paint, tienen colores muy actuales. Si estáis interesados, en este enlace de La pajarita  explica más detalladamente las características de la pintura y como utilizarla.

Así que ni corta ni perezosa me compré un par de botes, uno gris y uno blanco.

A los 4 días llegaron los preciados botes de Chalk paint y me puse manos a la obra.

La cara de mis hijos; “mamá que haces, mamá que es eso, mamá de dónde has sacado estas sillas”….era un poema.

Pintar fue muy sencillo, desmonté la silla, y la tapicé con un fular antiguo que hace mucho tiempo que no usaba, la tapicé con una grapadora especial de tapizados que  compré en un chino en uno de esos momentos inspiradores y creativos que muchas de nosotras tenemos en los chinos!

La pintura chalk paint es genial. Si decidís sumaros al carro del reciclaje os comento que la compré en amazon en este enlace No es cara, así que puedes comprar varios colores para combinar tus nuevos muebles reciclados.

Y bueno…. ¡Este es el resultado! Espero que os guste. ¡Yo estoy encantada porque tengo una silla ideal coste 0!

Aquí os dejo un enlace donde podéis ver más ideas para darle una segunda vida a los muebles con Chalk paint.

¡Nos vemos por las redes!