Últimamente nos vemos avasallados por noticias acerca de la industria alimenticia. Las hormonas en los animales, el mercurio en los pescados, el aceite de palma, los fertilizantes en los vegetales, el azúcar y la harina refinadas…y así podemos empezar y no parar.

Yo creo que podríamos clasificar a las personas en 2 grandes grupos:

  1. Las  que piensan que todo esto es una soberana tontería, que hemos vivido siempre así y que no pasa nada de nada por seguir así.
  2. Las que se agobian al escuchar estas noticias e intentan poner solución dentro de las mínimas posibilidades que un pequeño consumidor tiene.

Yo encajo dentro del segundo grupo, y he investigado y leído mucho al respecto, pues me agobia alimentarme tan mal y más todavía la alimentación de mis hijos. Yo creo que somos lo que comemos, y creo que como coman hoy mis hijos afectará a su salud de mañana.

Tras leer mucho y consultar con un amigo nutricionista he decidido 2 cosas:

  • Hay pequeñas cosas que puedo cambiar y que simplemente he de sustituir por otras que hacía antes. Quizás económicamente me suponga un esfuerzo en la cesta de la compra, pero para mí vale la pena, me lo quito de otro lado.
  • Hay cosas contra las que no puedo luchar, así que he de cerrar los ojos y consumirlas lo menos posible, pero loca no me voy a volver.

Dicho esto os voy a enumerar esos pequeños cambios que he realizado en mi vida para comer más sano, que no me han supuesto ningún esfuerzo.

comer más sano

  • Harina: Compro harina integral o harina de espelta.
  • Pan: Compro pan integral de masa madre y lo compro en el horno de toda la vida.
  • Azúcar: Compro azúcar de caña integral o panela, al principio los niños se quejaron porque es marrón oscuro, pero al comprobar que igualmente está bueno ya no dicen nada.
  • Aceite de palma: Es tan simple como revisar los ingredientes de lo que comes en tu casa normalmente y sustituir lo que lo lleve, si no existe sustitución en el mercado tienes la posibilidad de cocinarlo tú misma.
    • Las galletas: Mis hijos desayunan galletas, las galletas tosta.rica están hechas con aceite de girasol.
    • Nocilla: En este artículo lo explican fenmenal (http://www.mamabio.es/analisis-a-las-crema-de-cacao/)
    • El queso philadelphia no tiene aceite de palma
    • La mantequilla Lurpark (que venden en consum, carrefur…) no tiene aceite de palma.
    • El nesckick no tiene aceite de palma
    • Los bizcochos, tartas, magdalenas etc, mejor caseros, con las harinas y azúcares que os he comentado.
  • Fritangas: Utilizo la freidora sin aceite de la que os hablaba en este post
  • La leche la compro sin lactosa, también podemos sustituirlo por leche de almendra o de soja pero yo de momento no he dado ese paso.
  • El pescado: Mirar muy bien la procedencia, de pesca salvaje y si no de mares u océanos que sepamos que están limpios, aquí lo explican fenomenal
  • El fiambre: Cierro los ojos, porque aunque se compre en carnicería tampoco sabemos muy bien como ha sido criado ese animal.
  • Carne: Cierro los ojos, aunque compro todo en carnicería y si es carne española, pues mejor.
  • Pollo: De corral, y con la carcasa hacemos el caldo del cocido.
  • Frutas y verduras: Cierro los ojos, porque de momento no voy a montarme mi propio huerto y no me fio de lo BIO porque no está regulado y pueden llamar BIO a lo que quieran.

Y con todo esto, os animo a incorporar estos pequeños cambios a vuestra vida y a concienciar a vuestros hijos de que son cambios saludables.

¡Nos vemos por las redes!

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