La fobia a los niños, es un tema que está ahora en boca de todos a colación de una iniciativa emprendida por la política Mónica Oltra en la que quiere prohibir por ley los hoteles donde no se admiten niños y una campaña emprendida por un padre al que “presuntamente” le prohibieron la entrada a un local por ir con 2 niños.

Empezaré diciendo que el concepto “Niño fobia”  atribuido a buscar lugares sin niños para pasar un rato sin escuchar gritos, lloros o pelotas botando en tu cabeza, me parece mal concebido, pues el odio a los niños no es lo mismo que esto.

“Por supuesto como madre de 3 criaturas rechazo de plano a la gente que odia a los niños” No los entiendo en absoluto y creo que alguien que odie a los niños es una persona que en principio no me cuadra.

Así que en “el collar de macarrones” nos hemos inventado un nuevo concepto, la “niño kit-kat fobia”

La niño fobia

Que no te dejen entrar en un lugar en principio apto para todos los públicos, es una cosa, que existan lugares “SIN NIÑOS” me parece estupendo y maravilloso.

Soy madre de 3 niños a los que adoro, es más, si pudiese tendría un cuarto hijo, porque ser madre es lo mejor que me ha pasado en la vida, pero a veces necesito ser mujer y no mamá, necesito cenar con mi marido a solas, o escaparme un fin de semana y reencontrarme conmigo misma y con mi pareja.

Por tanto apoyamos iniciativas que busquen crear espacios de “mayores” donde encontrar la tranquilidad y la paz por unas horas o díasespacios “amigos de los niños” donde los padres sepamos que son bienvenidos.

Una vez me vi en una de esas situaciones: Mi segunda hija tenía 2 meses y llevaba varias noches sin dormir, los abuelos se quedaron a los nietos para poder irnos de cena fugaz, 2 horitas para nosotros, nos fuimos a cenar a un restaurante muy cerquita de casa con la mala suerte de que nos toca sentados al lado de una pareja con 2 niños, el niño toda la cena con pataletas, y la bebé toda la cena llorando, y que queréis que os diga, a mi me fastidiaron la cena.

Si yo hubiese sabido entonces (hace ya 7 años de esto) que existían lugares sin niños, ese día me hubiese ido de cabeza. De momento no he necesitado “un kit kat” , pero la vida da muchas vueltas y quien sabe que circunstancias me pueden llevar a desear pasar un rato a solas, alejada de los niños.

Y cuando esto ocurra, me iré al buscador de Google y escribiré “Hoteles y restaurantes donde no admiten niños” y allí iré, a descansar y a estar tranquila.

No juzguemos a los demás tan gratuitamente y miremos un poco nuestros propios ombligos.

Resumen de esta reflexión: NO a “La niño fobia” y SI a “La niño kit kat fobia”.

pis en la cama