Hubo un tiempo en el que dudaba si hacer Cuaresma con mis hijos en casa. Por un lado me encontraba que quitarles la carne del menú de los niños el viernes de cuaresma no tenía mucho sentido para ellos (perfectamente podía comer macarrones con atún y cenar tortilla sin ser un drama). Pero por otro pensaba que trasmitir la importancia de la cuaresma era importante.

En una sociedad como la nuestra, ser fiel a una convicción religiosa, sea la que sea, es toda una proeza. La vida va a toda prisa y tener, comprar y consumir es el objetivo por el que se mueve el mundo. El dar pasa a un segundo lugar.

Fijaos que la Navidad (fiesta en la que se celebra el nacimiento de Jesús) se ha vuelto una fiesta en la que lo que prevalece es hacer regalos (muchas veces innecesarios) y comprar comida (más de la que necesitamos). Y el verdadero sentido de la Navidad, el dar, compartir y convivir; ni se escucha.

Lo mismo pasa con la Semana Santa. La única alusión que hacemos de ella a los niños es el domingo de Resurrección, con los famosos huevitos de chocolate.

Y sí, recoger los huevos de chocolate que el conejo de Pascua ha dejado por el jardín está fenomenal. Pero si eres católico ¿crees que ése es el único mensaje que se deben llevar los niños de la Semana Santa?

Cuaresma para niños ¿qué podemos enseñarles?

Es difícil explicar a los niños las acciones que realizamos los adultos para prepararnos para la Semana Santa. Mientras que otras fiestas como la Navidad están más adaptadas a los niños (con los Reyes Magos, los villancicos, etc) no pasa lo mismo con la Semana Santa. Y eso que la Pascua es la fiesta más importante para un Cristiano.

Les podemos esplicar que son 40 días los que anduvo Jesús sólo por el desierto antes de tener una vida pública y en esos días de soledad tuvo muchísimas tentaciones. Sin embargo, continuó adelante rezando y ofreciendo a Dios su ayuno.

Para los cristianos la cuaresma es una buenísima oportunidad de cambiar su forma de vida por Dios, igual que hizo Jesús.

 ¿Qué pueden ofrecer los niños?

Los niños son muy pequeños para ayunar o no comer carne. Pero pueden ofrecer otras cosas que les cueste en el día a día. Pequeñas cosas que para ellos serán un gran esfuerzo. Por ejemplo:

  • No comer chocolate
  • No jugar con el Ipad
  • Tomar fruta de postre
  • Prestar al hermano un juguete que quiera
  • No tomar ketchup y mayonesa
  • Hacerse la cama por las mañanas
  • Levantarse sin enfadarse

El hecho es que hagan algo que normalmente les pedimos pero les cuesta hacer por sí solos y que lo hagan sin quejarse.

Lo ideal es que les ayudemos. Si han decidido no tomar ketchup, no lo pongas encima de la mesa en la cena.

 Recuerda que:

– 40 días son demasiados par un niño, una buena idea es ir decidiendo su “pequeño sacrificio” cada semana.

– Es algo que él debe decidir, no que nosotros tenemos que imponer. Ahora así, tiene que intentar cumplir su palabra y comprometerse con lo que ha decidido.

– Es difícil que un niño tenga el autocontrol necesario para lograrlo. Así que, felicítale a diario, se lo merece.

– Os dejamos aquí un descargable gratuito para que ellos vayan rellenando cada semana lo que van a ofrecer para su Cuaresma. Así les será mucho más fácil ver como lo van consiguiendo.